SAGA SAW

¿Quién lo iba a decir? Un cortometraje llamado Saw iba a pegar tal pelotazo que ya está considerado como una de las sagas más rompedoras en taquilla y más llamativas en el mundo del slasher... Saw empezó siendo una única pieza muy bien hilada desde principio a fin, donde solo dos personajes ganaban protagonismo durante una hora y media. Y durante esa hora y media, veíamos cómo juegos macabros se llevaban a cabo a lo largo de los días anteriores. Nada tan desagradable, pero a la vez tan reconfortante, funcionaba a la perfección. Una crítica feroz a la sanidad norteamericana, pero desde un punto de vista alegórico y terrorífico, conquistó tanto al público como a la crítica. Una primera parte que dio origen a toda una saga marginal y eterna de diferentes juegos macabros, llevados por varios personajes entrelazados entre sí desde el primer minuto.

Pero no todo es oro lo que reluce. Después de una segunda y una tercera parte (Saw II y Saw III) que se relacionan a la perfección con la primera; simplemente aumentando los personajes en una maraña de clavos donde las relaciones entre ellos son mínimas, y en las que la crítica feroz a la sanidad ya no existe. En su lugar, aparece una crítica a la cierta maldad y dejadez que tiene la sociedad actual ante los problemas de los demás, simplemente mirándonos nuestro propio ombligo y sin levantar cabeza. Luego vino un cúmulo de películas en las que cada vez fluía más el gore y la sangre, y menos un guion fuerte y coherente.


En este caso, los famosos James Wan y Leigh Whannell, creadores desde la primera parte hasta la tercera, tuvieron que volver a meter mano a partir de la séptima entrega para encauzar una saga que andaba a la deriva (no tienen suficiente poder Marcus Dunstan y Patrick Melton). Aunque no lleguen a ser tan malas y mucho menos pésimas, Saw IVSaw V y Saw VI intentan seguir el legado de las tres primeras, pero se desvían por otros caminos que no tienen nada que ver. Mucha sangre, muchos juegos, muchos muñecos, muchos personajes...


Cuando llegó Saw VII, cambió el rumbo y parecía que volvía al cauce adecuado, pero Saw VIII vino para que esa fuerza que llevaba Saw VII se desvaneciera en la arena... hasta que llegó Chris Rock y Samuel L. Jackson, quienes mostraron que esta saga no estaba muerta gracias a Spiral y a la nueva entrega de la que hemos vuelto a disfrutar, Saw X. Vamos a jugar a un juego.


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